Ese no se qué…
He estado buscando programadores para la empresa donde trabajo, siempre cuando lo hago busco un “no se que” que podría describir como un deseo interno de crecimiento, de ser un programador “de verdad”, no quiero ofender a nadie, no digo que no existan buenos programadores, pero busco a aquellos que día a día se preocupan de aprender nuevas cosas, nuevas formas de desarrollo, relacionan los conocimientos para encontrar nuevas y novedosas soluciones a problemas.
La mayoría de los que encuentro pertenecen al grupo de los que sólo aprenden nuevas cosas cuando se ven obligados a hacerlo, se conforman con conocer una mínima parte de un lenguaje o tal vez simplemente no se han preguntado que existe más allá de su “circulo cómodo”, no creen que existan posibilidades de hacer lo que se hizo ayer de otra forma más eficiente. Deambulan por el mundo del desarrollo de forma inconsciente y reactiva, los detectas por que han pasado años desarrollando en lo mismo, y lo que es peor, de la misma forma. Un buen día reaccionan y se dan cuenta del error, pero ya es tarde, han quedado fuera del mercado.
Existe otro grupo que tiene ese “no se que” pero se pierde al no ser guiado, al vivir entre los otros se destaca, pero esto sólo lo lleva a ser castigado con más trabajo, poco a poco comienza a sentirse como un “gran pez” en una pequeña pecera, quiere conocer otros mares y finalmente se va, algunos tienen suerte y su búsqueda constante lo lleva a encontrar más gente como él. Yo era uno de ellos, pero emprendí mi viaje hace ya varios años, he aprendido, crecido, el camino recorrido me permite ver más lejos, me doy cuenta ahora más conciente que aún me falta mucho por recorrer.
Cuando miro atrás veo a muchos que se han quedado, lo veo que tristeza por que ese “no se que” se ha ido extinguiendo, oxidando con el paso del tiempo, que ganas de rescatarlos, de traerlos a trabajar conmigo, pero eso es un riesgo, quizás las exigencias del trabajo te vuelven un poco egoísta, quiero una apuesta segura.
Por ahora sigo buscando, si bien son pocos, están ahí, esperando los estímulos correctos, si tu eres uno de ellos no dudes en escribir, aquí ahí un puesto para ti.
¿Te gustó este artículo?
Aún no hay trackbacks.






