Twitter, algo útil despues de todo.
Antes pensaba que twitter era una perdida de tiempo ¿para que diablos alguien seguirá a otros en una especie de reality virtual con sólo 140 caracteres por escena? Ahora lo llevo utilizando una par de días y lo encuentro de una simpleza similar a del.icio.us pero con un potencial de igual magnitud: acceso a información de primera línea, una mirada sobre el hombro de gente que la lleva en determinados temas. Me quede pensando en esto luego de descubrir Watin ojeando twitter. Con una rápida mirada te enteras del diario vivir de gente que consideras un referente, sin quererlo una especie de consejo, un mini-blog, en fin, una herramienta útil para un aprendiz de Jedi como yo.
Documentación que entorpece la calidad
¿Hasta cuando será suficiente documentar el código? Uno de nuestros clientes revisa detenidamente el código fuente en las entregas, o por los menos a primera vista eso parece, sin embargo, me he dado cuenta que el foco principal de la revisión es la documentación del código, esto prosupuesto no tiene nada de extraño ni de malo, pero en mi opinión se ha perdido un aspecto importante de la revisión: la calidad del código entregado.
Cada día me encuentro con código duplicado, extensas funciones y métodos o nulo control de errores, es evidente que las revisiones ponen mas énfasis en la forma que en el fondo, dejando atrás los muchos otros aspectos que hablan acerca de la calidad del software. Bajo este planteamiento los mejores códigos serán aquellos que están más documentados, sin considerar aspectos como el tamaño, la complejidad de los algoritmos, el uso eficiente de recursos, entre muchas otras cosas.
Hoy en día el escenario global resalta otras metodologías y prácticas, una de ellas es el refactoring, definido de forma simple como la mejora del diseño del código existente, el cuál debido al acoplamiento existente entre la documentación y su código, se ve entorpecido; en cierto sentido la documentación desincentiva la iniciativa de refactorizar poniendo barreras a la mejora.
Es indudable que la documentación del código nos ahorrara varios dolores de cabeza y frustración pero cuando nos nubla la vista y adormece nuestros sentidos es hora de preocuparse.
¿El mejor debería ser despedido?
Creo que era el titulo de un viejo post que no encontré, pero es lo que me viene a la cabeza al pensar en aquellos “buenos programadores” que escudados en su supuesta “excelencia” se sienten con el derecho de ser tratados diferentes, no quieren ensuciarse las manos. No me mal interpreten, la mayoría de las veces intento poner a cada uno en el puesto que me parece más acorde de acuerdo a su perfil, sin embargo, eso no siempre es posible. Cuando la situación lo amerita necesitamos gente flexible, capaz de abordar uno u otro rol. Por ahora las malas caras me comienzan a irritar, siendo sincero prefiero un programador un poco menos hábil pero en el que pueda confiar.
¿Porque debería mantenerme al día?
He estado pensando acerca de si los desarrolladores deberían tener o no ese "no se que" que los lleva a ser curisos, a investigar, a querer aprender nuevas cosas, o sea ¿es obligatorio que un desarrollador lo posea?, al fin llegue a la conclusión de que si lo es, de que si elegimos esta profesión no cabe otra opción o acaso ¿como te sentirias tú al tratarte con un doctor que ocupe tecnicas del siglo pasado?, bueno en este mundo las cosas son un poco más rápidas, todos los días aparecen nuevas herramientas y lenguajes que nos sirven para codificar con mayor rapidez, con menos erroes y de una forma más mantenible, en fin, a ser más productivos, además ¿no sería aburrido no hacerlo...? para mi ahi esta lo entretenido de esta pega, en descubrir todos los días una nueva y mejor forma de hacer las cosas.
Ese no se qué…
He estado buscando programadores para la empresa donde trabajo, siempre cuando lo hago busco un “no se que” que podría describir como un deseo interno de crecimiento, de ser un programador “de verdad”, no quiero ofender a nadie, no digo que no existan buenos programadores, pero busco a aquellos que día a día se preocupan de aprender nuevas cosas, nuevas formas de desarrollo, relacionan los conocimientos para encontrar nuevas y novedosas soluciones a problemas.
La mayoría de los que encuentro pertenecen al grupo de los que sólo aprenden nuevas cosas cuando se ven obligados a hacerlo, se conforman con conocer una mínima parte de un lenguaje o tal vez simplemente no se han preguntado que existe más allá de su “circulo cómodo”, no creen que existan posibilidades de hacer lo que se hizo ayer de otra forma más eficiente. Deambulan por el mundo del desarrollo de forma inconsciente y reactiva, los detectas por que han pasado años desarrollando en lo mismo, y lo que es peor, de la misma forma. Un buen día reaccionan y se dan cuenta del error, pero ya es tarde, han quedado fuera del mercado.
Existe otro grupo que tiene ese “no se que” pero se pierde al no ser guiado, al vivir entre los otros se destaca, pero esto sólo lo lleva a ser castigado con más trabajo, poco a poco comienza a sentirse como un “gran pez” en una pequeña pecera, quiere conocer otros mares y finalmente se va, algunos tienen suerte y su búsqueda constante lo lleva a encontrar más gente como él. Yo era uno de ellos, pero emprendí mi viaje hace ya varios años, he aprendido, crecido, el camino recorrido me permite ver más lejos, me doy cuenta ahora más conciente que aún me falta mucho por recorrer.
Cuando miro atrás veo a muchos que se han quedado, lo veo que tristeza por que ese “no se que” se ha ido extinguiendo, oxidando con el paso del tiempo, que ganas de rescatarlos, de traerlos a trabajar conmigo, pero eso es un riesgo, quizás las exigencias del trabajo te vuelven un poco egoísta, quiero una apuesta segura.
Por ahora sigo buscando, si bien son pocos, están ahí, esperando los estímulos correctos, si tu eres uno de ellos no dudes en escribir, aquí ahí un puesto para ti.






